LA FORTALEZA MENTAL QUE NECESITAS PARA SER CORREDOR

¿Cuántas veces te has centrado tanto en manipular tu cuerpo para poder dar lo mejor de ti a través de la alimentación, suplementación y entrenamiento?

Pero, ¿te has parado a pensar como afecta la mentalidad, actitud y diálogo interno en tu progresión como corredor?

Si quieres asegurarte de estas en las mejores condiciones no solo desde el punto de vista físico sino también mental tienes que trabajar ambas partes.

Conseguir esa fortaleza y resiliencia mental, esa capacidad de seguir adelante sin importar las circunstancias no es tarea fácil.

El objetivo es estar en las mejores condiciones posibles para ti tanto física como mentalmente.

Hay mucho más trabajo que simplemente hacer tu entrenamiento semanal.

Si quieres ser la mejor versión de ti mismo como corredor tienes que prestarle atención a:

  1. Tener hábitos que te ayuden a correr mejor.
  2. Manejar tus niveles de estrés.
  3. Mantener una buena alimentación.
  4. Descansar lo suficiente entre sesiones de entrenamiento.
  5. Conocer tus barreras mentales.
  6. Tener un estilo de vida equilibrado respecto a tu familia, trabajo y entrenamientos.

Las emociones son una de las causas que pueden hacer que puedas dar lo mejor de ti un día y al siguiente no tener motivación para entrenar.

¿CÓMO SER MÁS FUERTE MENTALMENTE?

Para mi la fue la curiosidad y el miedo.

Participar en competiciones, hacer entrenamientos que antes no podía superar, probar técnicas de entrenamiento que no conocía.

Adentrarme ante lo desconocido me ayudó a superar muchas barreras y seguir adelante cuando antes me rendía al primer intento.

Contestar estas 5 preguntas que te ayudarán a mejorar como corredor:

  1. ¿Podré superar me mejor marca en esta distancia?
  2. ¿Seré capaz de acabar esta sesión de entrenamiento?
  3. ¿Porqué quiero sacrificar horas de sueño por entrenar?
  4. ¿Quieres conocer cuales son tus límites físicos?
  5. ¿Qué es lo que realmente quieres cambiar?

Durante mis primeros años mi obsesión era batir un tiempo, si lo conseguía era todo alegría, pero si no me castigaba por no haberlo conseguido. Mi problema era que no había visto la parte más importante:

El camino que había recorrido hasta allí, el esfuerzo, las horas, los entrenamientos y lo que había cambiado en esos meses de entrenamiento.

Cuando atas tu identidad a un resultado y no a un proceso es cuando pierdes tu propósito.

Usa esa curiosidad para preguntarte que ha salido mal y que puedes hacer al respecto para mejorar la próxima vez que lo intentes.

No te juzgues por tus resultados, explora los motivos y haz los cambios que necesites para cambiarlos.

Cuando no consigas esos resultados pregúntate:

  • ¿Has entrenado demasiado o quizás muy poco?
  • ¿Has descansado lo suficiente entre entrenamientos?
  • ¿Incluyes sesiones de movilidad, fuerza o estiramientos?
  • ¿Estás pasando por una época de cambios y estrés?
  • ¿Crees que mereces mejores resultados por el esfuerzo que estás haciendo?
  • ¿Estás juzgando tus resultados basándote en que hacen los demás?

Contestar a estas preguntas te ayudará a ver las cosas desde un punto de vista diferente y a hacer los cambios necesarios para seguir avanzando.

¿CÓMO SUPERAR LA FRUSTRACIÓN DE NO CONSEGUIR TUS OBJETIVOS?

No se trata de que es lo que haces, sino porqué.

Hace ya un tiempo escuchando una de las entrevistas de Ángel Alegre salió el tema de los motivos y su asociación con los valores que cada uno tenemos.

Me llamó mucho la atención ya que te enseñaba una manera de profundizar y encontrar el porqué de las cosas que haces y como afecta esto a tus decisiones.

Me pareció muy potente y es algo que te puede ayudar a conectar tus deseos y el motivo por el que quieres conseguir tus objetivos en una competición o encontrar la verdadera razón por la que entrenas.

Los seres humanos somos sociales por naturaleza.

Tener una comunidad que te apoye, sentir que perteneces a algo y que esas personas te apoyan para mi es una parte muy importante en este proceso.

Para mi alinear mis valores fue descubrir que quería demostrarme que podía superar barreras físicas y las enfermedades que había sufrido desde pequeño, demostrarme que podía ser constante y poder estar en forma para disfrutar con mi familia.

Encontrar esa conexión con tus verdaderos deseos y que estén alineados con lo que es importante para ti en la vida es lo que hará que sigas adelante cuando otros se rinden.

Esto es aplicable desde los atletas de élite a la persona que se está planteando empezar a correr por primera vez.

¿Te ha pasado alguna vez que has conseguido hacer esa primera carrera, hacer tu 10k más rápido o bajar de peso y luego has perdido el interés en seguir entrenando?

Identificar tus motivos y valores para seguir hacia delante es una de las mejores maneras de construir esa fortaleza mental y continuar progresando.

¿CÓMO ABORDAR LOS CONTRATIEMPOS EN TU PLANIFICACIÓN Y ENTRENAMIENTOS?

fortaleza mental
Photo by Aravind Vijayan

Una lesión, la cancelación de una carrera o un cambio de planes en tu entrenamiento puede llevar a una espiral de angustia y frustración.

Lo que he aprendido a lo largo de los años es que TODO es una oportunidad para mejorar.

Aunque pueda parecer muy simplista es una de las herramientas más potentes que puedes llegar a tener.

He tenido la «suerte» de lesionarme en bastantes ocasiones y esos momentos han sido los que me han permitido superar mis límites y mejorar como corredor.

Cuando no puedo hacer mis entrenamientos programados tengo una lista de alternativas para seguir progresando y mantenerme en forma.

3 cosas que puedes seguir haciendo para progresar cuando no puedes entrenar por el motivo que sea:

  1. Leer libros sobre running.
  2. Hacer sesiones de fuerza, movilidad o flexibilidad.
  3. Pensar que ha sido lo que te ha llevado a esa situación para prevenirlo y evitar que pueda volver a pasar.

Centra tu atención en algo diferente para corregir las carencias que has identificado o las debilidades que tienes como corredor, quizás sea practicar yoga, aprender a comer mejor o respetar tus ciclos de descanso.

Todo esto te llevará a crear una mentalidad más fuerte en torno a la visión que tienes de ti mismo como corredor, a ser una persona que supera adversidades y que a pesar de las dificultades sale adelante.

Ese punto de inflexión te ayudará en los momentos en los que vuelvas a tener un contratiempo y podrás afrontarlo con una mentalidad totalmente diferente.

¿QUÉ PASA CUANDO NO TIENES CARRERAS A LA VISTA Y PIERDES LA MOTIVACIÓN PARA CORRER?

Habrá momentos en los que no tendrás un objetivo externo claro para seguir corriendo.

Con toda esta situación del COVID-19 la mayoría de las carreras están canceladas y mucha gente deja de entrenar al no tener «la obligación» de correr porque no le apetece.

La pregunta es, ¿cómo seguir entrenando cuando no tienes una carrera popular en tu calendario?

Te diré que ha significado esto para mi y espero que a ti te ayude:

Es una oportunidad de reconectar contigo y buscar tu verdadero motivo.

Gracias a esta situación he tenido tiempo de fortalecer esas áreas que siempre dejaba de lado por falta de tiempo, planificar mejor mi tiempo de entrenamiento y pararme a pensar que es lo que realmente significa para mi correr.

Recalibrar tus valores y decisiones, ver las cosas con más perspectiva y priorizar los entrenamientos y estrategias que son importantes ahora es lo que te va a llevar al siguiente nivel como atleta en los próximos años.

Yo sigo entrenando como si tuviera carreras y me preparo para ellas, se celebren o no.

Personalmente disfruto de correr solo y tener tiempo para pensar y todos estos meses de confinamiento han sido una oportunidad para crear un entorno mejor para conseguir mis objetivos.

Aún así he seguido en contacto con compañeros para seguir teniendo a alguien externo que me apoye y yo a ellos.

CONCLUSIONES

Vivimos en una sociedad que valora por encima de todo el éxito, pero el concepto está muy devaluado.

Más allá de los beneficios físicos que te pueda dar correr, la fortaleza y mentalidad que se adquiere al correr va a hacer de ti una persona mucho más completa.

No se trata de las carreras que ganas o la validación externa sino de que te sientas orgulloso del trabajo que haces, de los progresos que has hecho y el camino que has recorrido.

Validar el reconocimiento de tu esfuerzo es lo que va a hacer de ti alcanzar el máximo potencial que tengas como corredor sin importar lo que otras personas consideren que debes hacer.

 

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